sábado, 30 de enero de 2010
viernes, 29 de enero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
domingo, 24 de enero de 2010
El otro Estado
Por Mario Vargas LlosaHace algún tiempo, escuché al presidente de México, Felipe Calderón, explicar a un grupo reducido de personas qué lo llevó, hace tres años, a declarar la guerra total al narcotráfico, involucrando en ella al ejército. Esta guerra, feroz, ha dejado ya más de quince mil muertos, incontables heridos y daños materiales enormes.
El panorama que el presidente Calderón trazó era espeluznante. Los cárteles se habían infiltrado como una hidra en todos los organismos del Estado y los sofocaban, corrompían, paralizaban o los ponían a su servicio. Contaban para ello con una formidable maquinaria económica, que les permitía pagar a funcionarios, policías y políticos mejores salarios que la administración pública y una infraestructura de terror capaz de liquidar a cualquiera, no importa cuán protegido estuviera. Dio algunos ejemplos de casos donde se comprobó que los candidatos finalistas de concursos para proveer vacantes en cargos oficiales importantes relativos a la Seguridad habían sido previamente seleccionados por la mafia. La conclusión era simple: si el gobierno no actuaba de inmediato y con la máxima energía, México corría el riesgo de convertirse en poco tiempo en un Estado narco. La decisión de incorporar al ejército, explicó, no fue fácil, pero no había alternativa: era un cuerpo preparado para pelear y relativamente intocado por el largo brazo corruptor de los cárteles.
¿Esperaba el presidente Calderón una reacción tan brutal de las mafias? ¿Sospechaba que el narcotráfico estuviera equipado con un armamento tan mortífero y un sistema de comunicaciones tan avanzado que le permitiera contraatacar con tanta eficacia a las fuerzas armadas?
Respondió que nadie podía haber previsto semejante desarrollo de la capacidad bélica de los narcos. Estos iban siendo golpeados, pero, había que aceptarlo, la guerra duraría y en el camino quedarían, por desgracia, muchas víctimas.
Esta política de Felipe Calderón que, al comienzo, fue popular, ha ido perdiendo respaldo a medida que las ciudades mexicanas se llenaban de muertos y heridos y la violencia alcanzaba indescriptibles manifestaciones de horror. Desde entonces, las críticas han aumentado y las encuestas de opinión indican que ahora una mayoría de mexicanos es pesimista sobre el desenlace y condena esta guerra. Los argumentos de los críticos son, principalmente, los siguientes: no se declaran guerras que no se pueden ganar. El resultado de movilizar al ejército en un tipo de contienda para la que no ha sido preparado tendrá el efecto perverso de contaminar a las fuerzas armadas con la corrupción y dará a los cárteles la posibilidad de instrumentalizar también a los militares para sus fines. Al narcotráfico no se le debe enfrentar de manera abierta y a plena luz, como a un país enemigo: hay que combatirlo como él actúa, en las sombras, con cuerpos de seguridad sigilosos y especializados, lo que es tarea policial.
Muchos de estos críticos no dicen lo que de veras piensan, porque se trata de algo indecible: que es absurdo declarar una guerra que los cárteles de la droga ya ganaron. Que ellos están aquí para quedarse. Que, no importa cuántos capos y forajidos caigan muertos o presos ni cuántos alijos de cocaína se capturen, la situación sólo empeorará. A los narcos caídos los reemplazarán otros, más jóvenes, más poderosos, mejor armados, más numerosos, que mantendrán operativa una industria que no ha hecho más que extenderse por el mundo desde hace décadas, sin que los reveses que recibe la hieran de manera significativa.
Esta verdad vale no sólo para México, sino para buena parte de los países latinoamericanos. En algunos, como en Colombia, Bolivia y Perú avanza a ojos vista, y en otros como Chile y Uruguay, de manera más lenta. Pero se trata de un proceso irresistible que, pese a las vertiginosas sumas de recursos y esfuerzos que se invierten en combatirlo, sigue allí, vigoroso, adaptándose a las nuevas circunstancias, sorteando los obstáculos que se le oponen con una rapidez notable, y sirviéndose de las nuevas tecnologías y de la globalización como lo hacen las más desarrolladas transnacionales del mundo.
El problema no es policial sino económico. Hay un mercado para las drogas que crece de manera imparable, tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados, y la industria del narcotráfico lo alimenta porque le rinde pingües ganancias. Las victorias que la lucha contra las drogas puede mostrar son insignificantes comparadas con el número de consumidores en los cinco continentes. Y afecta a todas las clases sociales. Los efectos son tan dañinos en la salud como en las instituciones. Y a las democracias del Tercer Mundo, como un cáncer, las va minando.
¿No hay, pues, solución? ¿Estamos condenados a vivir más tarde o más temprano, con Estados narco, como el que ha querido impedir el presidente Felipe Calderón?
La hay. Consiste en descriminalizar el consumo de drogas mediante un acuerdo de países consumidores y países productores, tal como vienen sosteniendo The Economist y buen número de juristas, profesores, sociólogos y científicos en muchos países del mundo sin ser escuchados.
En febrero de 2009, una comisión sobre Drogas y Democracia, creada por tres ex-presidentes, Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria y Ernesto Zedillo, propuso la descriminalización de la marihuana y una política que privilegie la prevención sobre la represión. Estos son indicios alentadores.
La legalización entraña peligros, desde luego. Y, por eso, debe ser acompañada de un redireccionamiento de las enormes sumas que hoy día se invierten en la represión, destinándolas a campañas educativas y políticas de rehabilitación e información como las que, en lo relativo al tabaco, han dado tan buenos resultados.
El argumento según el cual la legalización atizaría el consumo como un incendio, sobre todo entre los jóvenes y niños, es válido, sin duda. Pero lo probable es que se trate de un fenómeno pasajero y contenible si se lo contrarresta con campañas efectivas de prevención. De hecho, en países como Holanda, donde se han dado pasos permisivos en el consumo de las drogas, el incremento ha sido fugaz y, luego de un cierto tiempo, se ha estabilizado. En Portugal, según un estudio del CATO Institute, el consumo disminuyó después de que se descriminalizara la posesión de drogas para uso personal.
¿Por qué los gobiernos, que día a día comprueban lo costosa e inútil que es la política represiva, se niegan a considerar la descriminalización y a hacer estudios con participación de científicos, trabajadores sociales, jueces y agencias especializadas sobre los logros y las consecuencias que ella traería? Porque, como lo explicó hace veinte años Milton Friedman, quien se adelantó a advertir la magnitud que alcanzaría el problema si no se lo resolvía a tiempo y a sugerir la legalización, intereses poderosos lo impiden. No sólo quienes se oponen a ella por razones de principio. El obstáculo mayor son los organismos y las personas que viven de la represión de las drogas, y que, como es natural, defienden con uñas y dientes su fuente de trabajo.
No son razones éticas, religiosas o políticas, sino el crudo interés el obstáculo mayor para acabar con la arrolladora criminalidad asociada al narcotráfico, la mayor amenaza para la democracia en América latina, más aún que el populismo autoritario de Hugo Chávez y sus satélites.
Lo que ocurre en México es trágico y anuncia lo que empezarán a vivir, tarde o temprano, los países que se empeñen en librar una guerra ya perdida contra ese otro Estado que ha ido surgiendo delante de nuestras narices, sin que quisiéramos verlo.
martes, 19 de enero de 2010
Destinan $2.378 millones para fomentar el cine colombiano en 2010
El Ministerio de Cultura, el Consejo Nacional de las Artes y la Cultura en Cinematografía (Cnacc) y Proimágenes en Movimiento abrieron la convocatoria 2010 del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, que busca beneficiar las producciones colombianas que se estrenarán este año.
En esta oportunidad los seleccionados en el proceso podrán beneficiarse con los recursos destinados a apoyar la promoción de estrenos de largometrajes colombianos a nivel nacional y la participación en eventos internacionales, que en total suman 2 mil 378 millones de pesos.
La convocatoria, que recibirá propuestas hasta el 15 de diciembre de 2010, ofrece apoyo en dos modalidades específicas: promoción de largometrajes colombianos para su estreno en territorio nacional (modalidad A) y participación internacional (modalidad B).
Los dineros ofrecidos a través de estos dos incentivos se distribuirán durante todo 2010, de acuerdo con el orden de presentación y aprobación. La modalidad A cuenta con 1.920 millones de pesos y la modalidad B con 458 millones.
El apoyo para la participación internacional comprende 4 categorías: participación internacional de películas en festivales y premios cinematográficos, participación internacional de proyectos en desarrollo en encuentros, participación internacional en talleres de formación y asesoría de proyectos, y la de participación internacional en mercados cinematográficos.
Quienes deseen obtener mayores informes sobre la convocatoria 2010 para estímulos Automáticos del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, pueden consultar las páginas en Internet, www.mincultura.gov.coy www.proimagenescolombia.com.
Apoyo al cine en 2009
El Ministerio de Cultura recordó que durante el 2009 fueron otorgados estímulos automáticos, en sus diferentes modalidades y categorías, a 112 proyectos nacionales.
En la modalidad de promoción de largometrajes recibieron recursos 11 películas colombianas: ‘El Man’ y ‘Riverside’, de Harold Trompetero; ‘El Arriero’, de Guillermo Calle; ‘EL cielo’, de Alessandro Basile; la coproducción colombo-mexicana ‘Amar a morir’, de Fernando Lebrija; y ‘Los viajes del viento’, de Ciro Guerra.
También recibieron apoyo ‘La pasión de Gabriel’, de Luis Alberto Restrepo; ‘Humo en tus ojos’, de Mauricio Cataño; ‘La sangre y la lluvia’, de Jorge Navas; la coproducción colombo-argentina ‘Pecados de mi padre’, de Nicolás Entel, e ‘In fraganti’, de Juan Camilo Pinzón.
Así mismo, en la modalidad de participación internacional, en sus cuatro categorías, se apoyaron 101 proyectos cinematográficos.
lunes, 18 de enero de 2010
Las actividades académicas del 2010 en Cúcuta se reanudan hoy con normalidad
Se calcula que acudan a las aulas de las 65 instituciones educativas de la capital nortesantandereana un total de 140 mil estudiantes, para dar inicio al calendario escolar del presente año.El año se había iniciado con sobresaltos, tras el no pago a tiempo por parte de la Alcaldía de la prima de Navidad y el sueldo de diciembre del 2009 para unos 4.500 maestros del sector público.
Las autoridades de educación y el mismo Magisterio invitaron a los padres de familia de aquellos estudiantes que aún no han sido matriculados, para que procedan a hacerlo y, de esta manera, legalicen la inscripción de sus hijos en el sistema oficial.
Se conoció que son más de 6.000 los estudiantes que aún no están matriculados, debido a que no lo hicieron en noviembre del año pasado cuando se cerró la convocatoria.
"Invitamos a los padres de familia para que aprovechen desde este lunes y matriculen a sus hijos", dijo el secretario de Educación de Cúcuta, padre Jaime Montagut.
El presidente de la Asociación de Institutores de Norte de Santander (Asinort), Mario Pezzotti, dijo que tras haber recibido el sueldo de diciembre el pasado viernes, "todos los maestros reanudamos nuestras actividades en completa normalidad. Como magisterio estamos en la obligación de apoyar el proceso de matrículas que aún falta por cumplir", precisó.
Pezzotti convocó a padres y estudiantes a hacerse hoy presentes en los planteles para dar inicio al calendario educativo.
Agenda Cultural de Cúcuta
ConvocatoriaEl Quinto Salón Binacional de Pintura abrió inscripciones en la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero. Podrán participar artistas de Santander, Norte de Santander y el estado Táchira (Venezuela), que tendrán plazo hasta el 27 de febrero para presentar sus propuestas. Las obras no podrán exceder el tamaño de 100 por 200 centímetros y deberán estar enmarcadas y elaboradas en cualquier técnica pictórica.
Exposición
Sexto piso del edificio de la Contraloría de Norte de Santander. Murales del artista cucuteño Ignacio Cáceres y colaboración de Giovanni Yáñez, en homenaje al general Francisco de Paula Santander. Obras de 5 por 2,6 metros y 2 por 2,6 metros, en las cuales se utilizó el acrílico sobre soporte metálico. Inspiradas a partir de un análisis histórico de la vida y obra del llamado 'Hombre de las leyes'.
sábado, 16 de enero de 2010
martes, 12 de enero de 2010
domingo, 10 de enero de 2010
Sigue siendo el Rey
Elvis Presley, el artista que liberó el cuerpo y la mente de varias generaciones, cumplió el pasado el viernes 75 años. Aun así, el legado del actor y cantante, que murió a los 42 años, continúa más vivo que nunca.Desde su desaparición, el rock & roll agoniza, o quizá fue herido de muerte mucho antes, el día que el hombre que liberó el cuerpo de medio mundo de ataduras morales y religiosas fue fletado por el Coronel Parker a Alemania. Allí murió el rock & roll. A sus 23 años, el precursor, héroe universal de la ruptura de generaciones, adalid del negocio para adolescentes, tímido y salvaje embaucador de emociones urgentes, el tipo que movió las caderas de la represión sexual, se hizo mayor y cayó domesticado, no así su legado. En cambio, creció el mito, alimentado por el modelo de vida americano, el triunfo fugaz o la ilusión del peligro.
Elvis tenía mucho peligro (con las mujeres), y su explosiva combinación de estilos, puro sexo, poder de seducción que derivó en autodestrucción, influyó a todos los músicos de posguerra, las leyendas de los 60, 70, 80 y así consecutivamente. Absolutamente todos, desde John Lennon a Bruce Springsteen, confiesan que su vida comenzó con Elvis, la noche que conmocionó a América en el Ed Sullivan Show. Sigue siendo el Rey.
De Tupelo a Memphis, el camionero afortunado, Peter Pan del ritmo y blues, sería hoy un acaudalado hombre de negocios; acaso director honorífico de la compañía que le descubrió cuando grababa un disco para felicitar a su madre por su cumpleaños, Sun Records; tal vez congresista de altos vuelos; o entertainer de noche en algún pub de Las Vegas; o presidente de los USA, vaya usted a saber. A estas alturas, carne de cañón del pelotazo mediático, suegro del rey del pop, primo hermano de la decrépita juventud, Elvis Aaron Presley representa el fin de la inocencia. Murió joven -aunque los 42 años del 77 no guardan relación con las edades de este siglo- pero viejo, gordo, lento y denostado por las generaciones que él alimentó. En verdad, su reinó duró poco, sólo unos años de revolución emocional, los mismos que tardó el rock & roll en ser devorado por la industria. Pero dejó huellas imborrables. Blanqueó el visceral estilo de los primeros rockeros negros, conquistó su terreno y alcanzó el maldito sueño americano en un suspiro de televisión, difundió la música del diablo de costa a costa, grabó singles extraordinarios, abrió el camino a los demás, de alguna manera cambió usos y costumbres, y vivió muy deprisa. Lástima que el Coronel Parker, su audaz y tirano mánager, le cortara las alas de raíz. La metáfora del rock eterno. La historia jamás perdonará tal rendición, el propio Elvis pagó cara su mutación, nadie sabe qué habría ocurrido sin los tejemanejes del Coronel, quizá presionado por las mentes biempensantes de la época, por no hablar del momento político del imperio yanqui. Otros mitos del rock y la contracultura padecieron episodios parecidos, el rock no tuvo suerte, murieron muchos en la carretera, en los aviones, y luego en brazos del vértigo de las drogas, algunos dejaron cadáveres exquisitos. Elvis dejó interrogantes y una sensacional colección de canciones, un sonido particular y la voz de los bajos instintos, tan furiosa como vulnerable.
La breve pero intensa cronología del mito cubre miles de libros, misceláneas, discos, dvd, videos, películas y cachivaches diversos. Ahora venden un pelo del rockero por 1.700 dólares, el mercado del morbo abrió fuego con Elvis, quien de hecho se distinguía por su voraz consumismo de nuevo rico y coleccionista de objetos caros. También brillaba de forma extraña su generosidad, era capaz de regalar un Cadillac a un desconocido o de agasajar sin fin a sus colegas de juventud, la llamada mafia de Graceland, con la que compartió sus últimos años de aislamiento y huida hacia adelante. Marcado por su fantástico debut en Sun Records, la estrella de Elvis lució majestuosa entre el 54 y el 58, precisamente hasta la muerte de su madre. Jamás se recuperó de tal pérdida. En la biografía escrita por Peter Guralnick, dos tomos definitivos ya publicados en España que relata la ascensión y caída de Elvis, familiares y amigos del artista confirman la omnipresencia de la madre de Elvis en su vida y obra, incluso muerta. Y cuentan que el astro del rock siempre buscó mujeres-madre: poco sexo y muchos cuidados. Otro libro, confeccionado por un amigo de la infancia que luego perteneció a la mencionada mafia, George Klein, surge de la bruma en estos días de celebración mundial, el dinero corre de nuevo, tupés en movimiento.
El servicio militar en Alemania truncó la carrera de Elvis, pese a que la operación de Parker se interpretase como un impulso. Elvis fue obligado a rodar películas mediocres, se transformó en un crooner a la antigua usanza, y dejó de actuar en directo.
Hasta su muerte, en agosto del 77, sólo lo hizo en Las Vegas, Hawai y poco más, amén de participar en programas de televisión donde quedó patente su talento inmenso y su decadencia. Desde la distancia, produce un poco de rubor ajeno escuchar al Elvis verbenero, pero sus discos de la época también guardan auténticas joyas de rock, blues, gospel, country, baladas y todo lo que se pusiera por delante. Elvis retornó en el 68, lo intentó en diversas ocasiones, pero no volvió por sus fueros. Demasiadas anfetaminas. El mismo libro asegura que Elvis desayunaba dexidrinas y que iba hasta arriba todo el día y parte de la noche, envuelto en nebulosas religiosas y autocompasión. El oyente no iniciado puede conocer a Elvis a través de su discografía oficial inicial y de las numerosas reediciones al abrigo del disco compacto, así como deuvedés tan clarificadores como el editado por su propia familia. Oh, la familia. Elvis se casó con Priscilla, Michael Jackson se casó con Lisa Marie, la hija de Priscilla. Derechos de autor al alimón, reyes del rock y del pop a la gresca generacional, divorcios sonados, corazones rotos, el mismo destino.
El Boss, Bruce Springsteen, dice de Elvis que liberó el cuerpo de la gente, y que luego Bob Dylan se encargó de liberar sus mentes. Y los Beatles, tan queridos como odiados por el pionero del rock & roll, siempre vivo, Elvis eterno.
sábado, 9 de enero de 2010
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